Un estallido de preguntas que retornan y revuelven; porque nada está tan claro y todo, desde su propia opacidad, es deconstruible.
sábado, 14 de julio de 2012
Quince Minutos
Anoche soñé que era un vampiro, y que te llamaba para que vinieras, y que, ansioso, sólo demorabas quince minutos en llegar. Entonces estabas conmigo, y yo te chupaba la sangre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario