Un estallido de preguntas que retornan y revuelven; porque nada está tan claro y todo, desde su propia opacidad, es deconstruible.
sábado, 14 de julio de 2012
Papel
Ese día en que dibujé la casita, las escaleras, la ventana del cuarto donde ibas a dormir un rato antes de que yo subiera porque estaba terminando de escribir, o de lavar los platos; ese día los dos miramos el papel y nos pareció viejo, porque ya lo habíamos inventado hacía tiempo, porque todas las noches sin darnos cuenta o como quien no quiere la cosa construíamos una torre de recuerdos sin tiempo, una torre de ladrillos pesados que ya sabíamos, iban a golpear fuerte en el piso cuando se derrumbara. Por eso el dibujo era de lápiz gastado, y el papel era amarillento.
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