¿Sabrá la señorita Josefina,
la señorita de música,
que tenemos un juego secreto con mi hermana?
Jugamos a ser ella
a copiarle su mirada de lejos
a imitar la prolijidad de sus uñas pintadas.
Hay un misterio en mi señorita Josefina
Le adivinamos el brillo
mi hermana y yo queremos ser intensas
como ella
Correr ilusionadas a abrir la puerta
pensar en alguien que se fue lejos
tener muchas y hermosas amigas
dedicarle una canción triste a alguien
que ya no nos quiere.
Peinarnos y ponernos la ropa más linda una noche cualquiera
para brillar más, y después,
arrepentidas de haber salido,
volver en taxi llorando.
Sabrá que agarramos la guitarra
solo para viajar con su canción,
para copiarle el alma de su alma,
desatar la distancia y acunarla con palabras?
Debajo de la risa
de Josefina
queda el suspiro
y un silencio
de a ratos incómodo
de a ratos promesa.