miércoles, 26 de septiembre de 2018

Mil días así

Un poeta islandés
escribió que lo primero
son las palabras.

Cuando abro los ojos
lo primero son palabras,
las tallaron con un filo
en la puerta metálica del baño
hace ya tiempos inmemoriales
quizá un viernes o dos atrás.
Despego la cara del suelo
Todo tiene un olor insoportable.
La cara enmohecida
El suelo de azulejos sucios
Húmedos.

Afuera del local las cosas cambiaron poco
En Reijavik es de noche hace mil días
Y hace frío.
Puede ser por el efecto de la música
Por los muros ennegrecidos y poco iluminados
O por el humo y la botella con los que amanezco
si se puede llamar a esto
amanecer.

Preferiría haberme despertado con vos en el auto
con esta campera como abrigo
verte dormidos los labios, los dedos, los párpados.
Cerrar los ojos de nuevo
Imaginar el vapor de mi respiración
Cristalizarse en mechones de tu pelo largo.

Preferiría que hubieras llegado más temprano
un viernes quizá, o dos, atrás.
Entonces hubiéramos manejado hasta ese monte innombrable
Ese de los videos de youtube
Habríamos bajado del auto
La música golpeando detrás de las puertas
yo te habría preguntado si viste la aurora boreal
vos, que sos feliz con sólo saber de su existencia.

Me pregunto si sabrás que en todo el mundo
hay quienes no la conocen
y no oyeron jamás hablar de ella.
Para Peter Vagn, el poeta,
lo primero son las palabras.
Este es un pensamiento que se evapora rápido
mientras mis pisadas se cubren de aguanieve
y encuentro el encendedor
y fumo lo que quedó de anoche en un bolsillo.